PERREGRIN@S

Pese a los supuestos avances de nuestra sociedad en la concienciación sobre el respeto a los animales, todavía estamos muy lejos de alcanzar unos mínimos que nos puedan hacer sentir orgullosos como seres morales, civilizados y sensibles.

En el ámbito jacobeo esto no es diferente, pese a que en su nombre se abanderan supuestos valores como la solidaridad, la amabilidad, la compasión o el respeto.

Y no nos referimos solo a “esos otros” perros de las aldeas que permanecen encerrados, aislados o atados inútilmente a una cadena de por vida (algo no solo moralmente repugnante, sino que, además, está prohibido). 

No. Nuestros adorables, mimados y bien cuidados perros (u otros animales de familia) en los cuales nos gastamos un montón de dinero durante todo el año y también al salir con ellos de vacaciones, tienen vetado los servicios básicos en el Camino de Santiago:

  • No tienen acceso a los servicios de emergencias. Ni ellos ni los humanos con los que viajan, especialmente cuando van solos, si es que no quieren dejar tirado a su perro en la calle.

  • No tienen acceso a los albergues públicos.

  • No tienen acceso a la mayoría de establecimientos de restauración a excepción de algunas terrazas. Aunque llueve, truene o sea imposible estar en ellas por el calor abrasador.

  • No tienen acceso a los transportes públicos habituales, excepto algún que otro taxi particular.

  • No tienen permitido el acceso a lugares de interés tan importantes para los peregrinos como la Catedral de Santiago o la Oficina del Peregrino. 

Por no estar, no estaban siquiera contemplada su mera existencia en los Planes Directores del Camino de Santiago ni en ningún documento oficial hasta que APACA consiguió, entre los años 2022 – 2023 que al menos se reconociera que existían y que eran un perfil de caminante en aumento. Y así, por primera vez, se nombraba la palabra “animal/animales” en uno de los Planes Directores de los Caminos de Santiago en Galicia, en este caso en el del 2022-2027. Pero hasta ahí.

Tras haber destinado inicialmente un pequeño presupuesto a fomentar y garantizar servicios a las personas que peregrinan con animales, al parecer, ya a principios del 2026 se había decidido “comerse” directamente esa partida y continuar como hasta ahora. Y esto, como mínimo, hasta el 2027 y más allá. Por tanto, los pocos servicios que hay para personas que hacen el Camino con sus animales de familia seguirán estando en mano exclusivamente del sector privado y de la voluntad y honestidad de los mismos, que a veces es estupenda e inestimable, pero otras usureras y oportunistas ante la situación de vulnerabilidad de este colectivo.

 

Desde el año 2017 APACA lleva realizando acciones para denunciar esta situación, reclamar igualdad de trato en el Camino y visibilizar el número de personas que vienen con sus perros (más de 5000 al año) y las oportunidades económicas y éticas que supondría reconocerles como usuarios y brindarles los mismos servicios que a cualquier otro usuario / peregrino / caminante / turista / ciudadano.  

 

La iniciativa de la Credencial y Compostela Canina es parte de este proyecto, como también lo son nuestro libro Codex Canini, el documental Os Valores No Camiño, los vídeos que alojamos en nuestra página de Youtube, o los documentos, escritos e informes que fuimos generando a lo largo de todos estos años.

A continuación, tienes acceso a algunas de estas iniciativas o documentos.

Apóyalas, apóyanos, para continuar mejorando en derechos para nuestros animales en la Ruta Xacobea (y para todos los animales) y lograr, algún día, igualdad de trato y un Camino de Santiago más ético y respetuoso con los animales.

 

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